El encuentro que nunca se olvida
Hay veces en tu carrera deportiva que has podido conseguir títulos o buenos resultados con equipos de experiencia y calidad que te han llevado a la popularidad o al éxito, pero cuando percibes y disfrutas la ilusión con la que un chico de 13 años debuta en partido oficial y sobre todo cuando un equipo que lleva tan sólo varias semanas entrenando está más unido que cualquier equipo profesional, se te contagia esa ilusión disfrutando muchísimo y pareciendo que estuvieras disputando la final de la Eurocopa.
Esa fue la sensación que sentí con mis doce campeones del Infantil Masculino Blue el pasado sábado en su debut en la Liga de la Sierra frente al equipo que ejercía como local: Olvera.
Sus caras eran un poema antes y durante el encuentro, y para mí un orgullo dirigirlos y sobre todo estar junto a ellos viendo como se animaban entre sí, desde el vestuario hasta el final del partido. Todo esto unido a una grada en la que padres y madres disfrutaban igual o más que los chicos, hacieron que la mañana del sábado fuera una mañana inolvidable para todos los presentes.
Otro factor importante fue su disciplina, que permitió que los pocos conceptos técnicos y tácticos que ha dado tiempo a aprender lo aplicaran al detalle, lo que provocó que desde el primer minuto del encuentro dominaran el mismo, sobre todo gracias a una defensa individual a todo el campo de mucha intensidad que dejaba el marcador final 10-46.
Al finalizar el choque, como todos los equipos de Sergio Ramos, la rueda de celebración junto al otro equipo para celebrar lo importante: una fiesta más para todos los presentes y enamorados de este deporte, pero sobre todo un primer partido oficial que no olvidaremos nunca.
Sergio Ramos

